Introducción

Los ciento ochenta años de existencia republicana nos muestran que el país no ha sido capaz de innovar. La constante ha sido la de hacer más de lo mismo de lo mismo, con los mismos, y con los mismos resultados.

El final del Siglo XX se recordará en la historia ecuatoriana como uno de los más convulsionados desde la perspectiva política, económica, social y ambiental. La transición desde un país agrícola a uno industrializado, no pasó de ser una aspiración sentida en todos los ámbitos de desarrollo del Ecuador. No se crearon las condiciones institucionales, democráticas, sociales ni económicas, menos aún, se superaron siglos de discriminación aún sentida por los pueblos originarios.

Sin embargo de haber un cambio de época en el ámbito global, el imaginario, las políticas y las prácticas nacionales no han variado sustancialmente, ya transcurridos cuatro años de un nuevo siglo y milenio. Aún quedan muchos problemas estructurales que superar, pero también retos por construir y potencialidades que desarrollar con las actuales y futuras generaciones.