La Sociedad Ecuatoriana

Su ubicación en los Andes y al mismo tiempo en el Trópico, ha incidido para que la población ecuatoriana sea étnica y culturalmente rica en diversidad, así como para que las relaciones sociales sean muy complejas y heterogéneas. Se reconocen como los obstáculos estructurales más sobresalientes para el desarrollo social del país, a la excesiva concentración de los recursos productivos y la riqueza, la escasa generación de empleo e ingresos desde el sector moderno de la economía, y la ausencia de políticas económicas y sociales que permitan redistribuir los esfuerzos realizados desde el Estado en temas como la salud y educación; y la dotación de infraestructuras, generación de oportunidades y entrega de servicios públicos en general.

El Ecuador, a partir del dramático ajuste estructura que implicó la adopción de la dolarización, no ha salido de una crisis social que ha devenido en crónica fruto de la pobreza extrema que afecta a grandes segmentos de la población, especialmente del sector rural. A causa de la pobreza mueren la mitad de los niños menores de cinco años, 1 de cada 5 sufre desnutrición, 3 de cada 10 no completa la educación primaria y solo 4 de cada 10 adolescentes alcanzan los 10 años de escolaridad básica.

El origen étnico, la condición de género y las minusvalías físicas son también dimensiones sociales que discriminan y limitan las oportunidades para la satisfacción de las necesidades básicas y el acceso al mercado de trabajo y los recursos.

Fenómenos como la migración han dejado efectos visibles en la vida de las comunidades, especialmente en los sectores medios y más empobrecidos, puesto que se han fragilizado las familias, han desconstituido redes sociales de solidaridad y se han generado vacíos de afectividad en la niñez que ha quedado a cargo de parientes y vecinos ante la ausencia paterna y materna.

Los enunciados contenidos en la Constitución Política vigente, constituyen un excelente marco teórico para la legislación nacional que, sin embargo, siguen siendo una aspiración en cuanto a la exigibilidad de los derechos en la cotidianidad pública y privada, por los escasos niveles de ciudadanía y apropiación individual de los mismos.